|
La Biblia de las Américas
5 Haya, pues, en vosotros esta actitud que
hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de
Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7
sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose
semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se
humilló a sí mismo , haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte
de cruz.
--Filipenses 2:5-8 |
Nueva Biblia de los Hispanos
5 Haya, pues, en
ustedes esta actitud (esta manera de pensar) que hubo también
en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de
Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse,
7 sino que Se despojó a sí mismo tomando forma de siervo,
haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en
forma de hombre, se humilló El mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte, y muerte de cruz.
--Filipenses 2:5-8 |
Reina-Valera 1960
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que
hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no
estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se
despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los
hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
--Filipenses 2:5-8 |
Nueva Versión Internacional
5 La actitud de ustedes debe ser como la
de Cristo Jesús, 6 quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el
ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. 7 Por el contrario,
se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose
semejante a los seres humanos. 8 Y al manifestarse como hombre,
se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte
de cruz!
--Filipenses 2:5-8 |